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Su historia conocida se remonta a la época
árabe en que se denominaba Wupira y era tenida por fortaleza
inexpugnable. Formaba parte de la línea de defensa de los nazaries
de Granada. En el año 1327 fue conquistada por Alfonso XI, que
perdonaba a los asesinos que residieran durante un año en la
frontera con los árabes que estaba cercana a la población. En el
siglo XIV, pasa a formar parte del señorío de los Pérez de Guzmán y
posteriormente tras varios cambios de titularidad de las tierras,
los últimos señores de Olvera, ya en el siglo XIX, fueron los duques
de Osuna. En 1877 el rey Alfonso XII concedió el título de ciudad.
Su nombre actual proviene de "olivera" dada su gran cantidad de
olivos.
Monumentos de interés
Castillo andalusí, (ss. XIII-XIV)
Iglesia Parroquial Nª Señora de la Encarnación, arq. neoclásica del
XIX
Ermita de los Remedios, arq. barroca del XVIII
El Convento de Caños Santos se sitúa en el término municipal de
Olvera (Cádiz), siendo su titularidad del Ayuntamiento de Alcalá del
Valle (Cádiz), remonta sus orígenes al siglo XVI aunque en su
arquitectura se mezclan con la fábrica original importantes
intervenciones de los siglos XVII y XVIII. A sus valores artísticos
hay que añadir los etnológicos al ser lugar de culto tradicional de
las poblaciones aledañas. En su entorno se encuentran, asimismo, la
cueva donde, según la creencia popular, se apareció la Virgen y los
caños que dieron nombre al convento.
El Convento de Caños Santos, titularidad del Ayuntamiento de Alcalá
del Valle, se sitúa en el término municipal de Olvera pero cercano
al núcleo urbano de Alcalá del Valle, en un entorno de gran valor
paisajístico. Tiene su origen en el siglo XVI, cuando el Conde de
Ureña y Morón facilita tierras para la construcción de una ermita a
Nuestra Señora de Caños Santos. Al aumentar la devoción de la
feligresía se decidió labrar el Convento y Casa en 1542.
La edificación corresponde tipológicamente a una construcción
conventual, donde iglesia y claustro son las piezas fundamentales en
torno a las que se organizan las restantes dependencias. Dos son los
conjuntos que componen el inmueble; el primero está compuesto por
las antiguas hospedería y panadería, así como por el puente de Caños
Santos; el segundo, por su parte, se encuentra fronterizo a aquél, y
es el de mayor significado desde el punto de vista arquitectónico,
ya que lo componen la iglesia, así como algunas dependencias anejas.
El templo, de planta rectangular, consta de una sola nave, con
cubierta abovedada, hoy perdida. A los pies de la nave se sitúa el
coro y, en la cabecera de la misma, un camarín cubierto de bóveda
semiesférica sobre pechinas. También debemos indicar que, adosada al
muro del evangelio, aparece una capilla de planta poligonal. La
fachada, que es el elemento mejor conservado, se divide en dos
cuerpos, cada uno de los cuales se organiza en tres calles separadas
por medios de pilastras. En el primer cuerpo, la calle central está
ocupada por el vano de entrada, de medio punto, mientras que las
laterales lo están por hornacinas aveneradas. Un esquema muy
semejante es el del segundo cuerpo, aunque aquí es un óculo,
rematado por un escudo heráldico, el que se sitúa en la parte
central.
Especial atención merece la torre de la iglesia, que se levanta a un
lado de la fachada. La planta de la misma es cuadrada en sus tres
primeros cuerpos, mientras que el superior, que hace las veces de
campanario, es octogonal. La decoración es muy sencilla en los tres
primeros cuerpos, y se limita a los elementos de separación de cada
uno de ellos. Más interesante es la del campanario donde, además de
las pilastras angulares, se alternan vanos de medio punto y
hornacinas que repiten los esquemas de la fachada. |